martes, 18 de marzo de 2014

ELARBOL DEL CACAO


Linneo clasificó el árbol de cacao, el cacaotero, como Theobroma cacao, nomenclatura que posteriormente daría nombre a uno de sus componentes principales y causante del placer que nos produce comer este alimento: la teobromina. ¿Es cierto que es una sustancia tóxica para algunos animales? ¿Por qué nos produce placer?

La familia botánica Theobroma proviene de juntar dos términos: Theo, que significa dios y es también la raíz de otras palabras como teología, y Broma que significa alimento. De este modo Linneo creo esta familia que daba frutos para cocinar el "alimento de los dioses" por decirlo de algún modo. Tal es así que los mayas reservaban su consumo a las clases más altas de su sociedad.

Del cacao se conoce su alto poder energético, pero poca gente está al tanto del poder de uno de sus compuestos esenciales: la teobromina. Se trata de un compuesto químico natural que pertenece a la familia de las metilxantinas, en la que también se encuentra, por ejemplo, la cafeína. De hecho, produce efectos similares a la misma, estimulando el sistema nervioso aunque de manera mucho menos notoria, provocando esa sensación de placer en muchas personas cuando comen chocolate. Como nos explica la profesora de Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad Autónoma de Madrid e investigadora del Centro de Biología Molecular "Severo Ochoa", Beatriz López-Corcuera, "las metilxantinas son alcaloides que tienen efecto estimulante del sistema nervioso y diurético. Su efecto parece deberse a que son antagonistas de los receptores de adenosina". Aun así, explica la especialista, "su efecto es muy pequeño comparado con la teofilina y la cafeína".

No es la única fuente de teobromina

El cacao no es la única fuente natural de teobromina. El guaraná (Paullinia cupana), por ejemplo, también cuenta con él entre sus componentes esenciales, junto con la cafeína y la teofilina. Sin embargo el principal estandarte de este componente es, sin duda alguna, el cacao. Sus semillas contienen entre un 1% y un 4% de teobromina de modo que, cuando se elabora el chocolate negro su porcentaje es aproximadamente del 1,5%. Este porcentaje es mucho menor cuando se mezcla con leche, de ahí que, junto con las preferencias de sabor, mucha gente prefiera los chocolates más puros.

 En humanos produce placer pero en otras especies puede ser perjudicial para la salud. Mientras que nosotros lo metabolizamos sin problemas transformándolo en otros compuestos más benévolos para el organismo, algunos animales como los perros no tienen esa facilidad metabólica. Cuando lo consumen, su hígado no consigue metabolizarlo y permanece más tiempo en su sangre, pudiendo alcanzar, en caso de alimentarle habitualmente con chocolate, niveles tóxicos para el animal. En palabras de López-Corcuera, "en algunos animales es tóxica a las concentraciones presentes en el cacao, sobre todo en perros, gallinas, conejos, etcétera". Para los humanos, apunta la investigadora, "no existen valores de referencia de toxicidad".

ALEX VELA
 

lunes, 17 de marzo de 2014

CHILES MEXICANOS

Es interesante cuando la gente habla sobre la comida mexicana, la primera cosa que viene a la mente es el chile. Caliente, picante. Al igual que en el caso de las tortillas, los chiles son el ingrediente fundamental de la cocina mexicana. Con más de 60 estilos diferentes (algunos leves, otros calientes, ardientes o letales), es lógico concluir por qué los mexicanos los utilizan para casi todas las comidas, lo que hace al Chile muy picante  no es el cuerpo o la piel (rojo, amarillo o verde) sino las semillas, por eso siempre recomendamos quitar las semillas de los chiles.

Variedades:
Chile de Arbol
Este es uno de los favoritos, debido a su audaz y sutil sabor ahumado natural. Un ingrediente delicioso para salsas, pero también se agrega a las sopas y alimentos como complemento y sabor. El chile de árbol tiene un intenso calor que es ligeramente menor que el de los pimientos de cayena y por eso los amamos.
Chile Habanero
Originario de la península de Yucatán, pero dado a conocer al mundo por los europeos, estos chiles deben su nombre a la ciudad cubana de La Habana, aunque no son de Cuba (otra hipótesis etimológica lo asocia con la isla de Java, por lo cual, estrictamente, sería “javanero”). México es el mayor consumidor de este ingrediente, sobre todo en salsas picantes y  alimentos, pero su sabor y aroma floral se han hecho cada vez más populares en todo el mundo.
Chile Poblano (ancho)
Originario del estado de Puebla, es uno de los chiles más populares cultivados en México. El chile poblano es leve, tienen paredes muy gruesas, lo que lo hace ideal para rellenar. Es el ingrediente principal de los chiles en nogada.
Chile Serrano
La gente dice que este chile es originario de la Sierra Norte, entre Puebla e Hidalgo, donde se cultivaba originalmente. Se puede usar solo cortándolo en rodajas pequeñas o picado (como en el pico de gallo), también asado para salsas.
Chile Jalapeño
Este chile recibe su nombre de la ciudad mexicana de Xalapa, Veracruz, donde se produce. Se utiliza tanto en salsas cocidas como crudos al vinagre.
Chile Manzano
También conocido como ”ciruelo”, es originario de Zitácuaro, Michoacán, y de las zonas al norte del Estado de México. Se cultiva principalmente en zonas elevadas altas y frías. Este chile es muy picoso y se le usa sobre todo en salsas.
Chile Pasilla
Chile color negro y arrugas en la piel.  Normalmente la gente usa este chile para hacer salsas o en guisos, ya que no es picoso y le da un sabor muy especial a  los caldos.
Chile Guajillo
Estos chiles son de piel gruesa, dura, de color rojizo oscuro, y pueden ser de leves a moderados en picor. Se utilizan en las diferentes comidas, no importa en qué tipo de cocina.

Informacion rescatada de: http://www.ecoosfera.com/
Att. Leticia Hernández Almaguer

lunes, 10 de marzo de 2014

TACOS DE CANASTA

TACOS DE CANASTA

INGREDIENTES

·         ½ kg de chicharrón prensado en trozo
·         5 chiles pulla
·         1 chile guajillo
·         300 gr de tomate verde
·         1 diente de ajo
·         20 tortillas de maíz
·         Aceite
·         Sal y pimienta
      
      PROCEDIMIENTO


Cocer los tomates en agua. Tostar los chiles y el ajo. Licuar todo lo anterior para elaborar una salsa y sazonar con poca sal. Sofreír el chicharrón prensado y agregar la salsa. Conservar en el fuego hasta que el líquido reduzca a la mitad. En un comal pintado de aceite, calentar las tortillas. Rellenar con el chicharrón y doblar por la mitad. Acomodar en una canasta (pueden traer un tortillero de mimbre con tapa) forrada internamente con una bolsa plástica y una servilleta de tela.  Acompañar con una salsa verde o guacamole.

Rinde 5 porciones.

Evengelista Zaira y García Hernández Mónica

PEJELAGARTO, INGREDIENTE FUNDAMENTAL EN LA GASTRONOMIA TABASQUEÑA

Este pez de raro aspecto debe su nombre precisamente a que su cabeza parece la de un lagarto y su cuerpo es un pez.

No falta quien diga que es una especie de "eslabón perdido" entre peces y saurios: realmente parece un reducto prehistórico.
Abundante en las aguas de los ríos tabasqueños, el pejelagarto es platillo que gusta a todos. Su sabor, muy agradable, le recordará ligeramente al cazón, sólo que más delicado.
Con él se pueden preparar desde una sencilla empanada hasta una ensalada o aún mejor: el famoso chirmol, guiso chontal que pervive hasta la actualidad con toda su autenticidad indígena, que se elabora con semilla de calabaza y tortilla quemada.
Su piel se utiliza en productos rústicos de talabartería; en las tiendas de artesanías podrá adquirir algunos productos con piel de pejelagarto.
En el sureste mexicano encontramos una rica diversidad en la gastronomía, rescatada principalmente por los pueblos prehispánicos. En el caso de Tabasco, muchas de esas tradiciones siguen con vida. En una tierra rica en nutrientes, en aquellos tiempos cuando no existía la ganadería, las comunidades buscaban alimento en la naturaleza misma; se descubrió el cacao y aprovecharon animales silvestres. Así fue como los mayas chontales conocieron al pejelagarto, un exquisito fósil viviente.

Por su aspecto, el pejelagarto parece haber viajado de la prehistoria. Tiene cabeza de lagarto, hocico con dientes afilados y cuerpo de pez, con aletas inferiores como si fueran patas. Hay que reconocer que a la vista no es atractivo — nada atractivo — pero su sabor característico es inigualable. Su carne es preciada, tanto que el pejelagarto llegó a estar al borde del peligro de extinción. En la actualidad se ha apostado a la crianza de este delicioso pez, rescatando las tradiciones gastronómicas chontales de manera que sea sustentable.
En la región, puedes encontrar el pejelagarto en una gran variedad de platillos: frito, empalado, a la leña, al carbón, en tamales, en empanadas, en tortillas rellenas con queso y camarón, en ensalada o simplemente asado, acompañado con tortilla al mojo de ajo, chile (ají) amashito y limón. Sin embargo, el platillo más representativo es el pejelagarto en chirmol, receta chontal que ha sobrevivido al paso del tiempo.
Tiempo de elaboración | 60 minutos
Dificultad | Fácil
Personas | 6

En la región, puedes encontrar el pejelagarto en una gran variedad de platillos: frito, empalado, a la leña, al carbón, en tamales, en empanadas, en tortillas rellenas con queso y camarón, en ensalada o simplemente asado, acompañado con tortilla al mojo de ajo, chile (ají) amashito y limón. Sin embargo, el platillo más representativo es el pejelagarto en chirmol, receta chontal que ha sobrevivido al paso del tiempo.
Tiempo de elaboración | 60 minutos
Dificultad | Fácil
Personas | 6

Ingredientes

  • 1 pejelagarto de dos kilos
  • 1/4 de semillas de calabaza
  • 1 tortilla
  • 1/4 kg. de masa
  • 2 chiles dulces (pimiento morrón)
  • 1 cebolla
  • 1 rama de epazote
  • 2 tazas de agua
  • 1 ajo
  • 12 hojas de epazote
  • 2 jitomates rebanados

Cómo preparar el pejelagarto en chirmol

Primero se asa el pejelagarto. Se le quita la piel, se corta en trozos (puede ser tipo posta o pedazos). Se vuelve asar hasta que quede bien dorado.
Para el chirmol — que es una especie de mole —, se tuestan las semillas de calabaza y la tortilla. Los chiles se fríen. La cebolla se asa. Todos estos ingredientes, una vez listos, se llevan a la licuadora o al procesador. Se le agrega la masa y 2 tazas de agua. Mezcla y, al final, se cuela para llevarla al fuego.
Una vez que hierve, se le agrega una rama de epazote y el pejelagarto. Se retira del fuego y se sirve adornando el plato con chiles dulces, hojas de epazote y/o jitomates rebanados.

CHAVEZ RUBI  JOSE ABRAHAM

VILLAHERMOSA

 
 
ALEX VELA

PUEBLA

 
 
ALEX VELA

HIDALGO



ALEX VELA